Amelia Laura Gasoni5, Mara Edith Martín2, Vanesa Yamila Mema1, 3, Eliana Melignani2, 4, José Matías Zapiola1,
Rodrigo Alejandro Rojo1, Viviana Andrea Barrera1
1Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola (IMyZA),
Nicolás Repetto y de los Reseros s/n (1686) Hurlingham, Buenos Aires, Argentina.
2Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Buenos Aires, CABA, Argentina.
3Facultad de Agronomía, Cátedra de Dasonomía, Universidad de Buenos Aires, Av. San Martín 4453 (1417),
Buenos Aires, Argentina.
4Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. Dpto. Biodiversidad y Biología Experimental. Universidad de Buenos
Aires (UBA)Instituto de Micología y Botánica (INMIBO-CONICET), Buenos Aires, CABA, Argentina.
5Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Investigador Asociado. Instituto de Microbiología y
Zoología Agrícola (IMyZA), Nicolás Repetto y de los Reseros s/n (1686) Hurlingham, Buenos Aires, Argentina.
lgasoni@gmail.com
INSECTARIO DE INVESTIGACIONES PARA LUCHA BIOLÓGICA “Irma Santoro de Crouzel” (IILB), INTA, CASTELAR, ARGENTINA: 50 AÑOS DE APORTES (1970-2020) PARA EL DESARROLLO DEL CONTROL BIOLÓGICO DE PLAGAS Y MALEZAS AGRÍCOLAS EN LA ARGENTINA.
EDUARDO N. BOTTO enbotto@gmail.com
“Y ningún pájaro canta”: esta expresión, extraída del libro “Primavera silenciosa” escrito por Rachel Carson en 1962, refleja en gran medida el duro camino que debieron recorrer tanto los productores agrícolas como los entomólogos de entonces, para pasar del empleo excluyente de agroquímicos, a la integración racional de éstos con tácticas más amigables con el medio, tal el caso del Control Biológico, sembrando de esta manera la simiente que dio lugar al nacimiento del Manejo Integrado de plagas y la actual conciencia de preservar el ambiente.
El uso de agroquímicos en protección vegetal, si bien continúa siendo una táctica de supresión de plagas ampliamente usada, con el devenir de los últimos años ha ido cambiando y, los productos biológicos denominados Bioinsumos, van teniendo una destacada importancia, reflejada por el número de productos registrados y utilizados en distintas regiones, como Canadá, EEUU y la UE, están en franco incremento y liderando su producción y utilización, favorecidos por legislaciones específicas ya que pretenden reducir el registro y uso de agroquímicos. América Latina ha incrementado el desarrollo y uso de Bioinsumos, sin embargo, Argentina, salvo excepciones, no ha concretado el salto tecnológico necesario.
Roberto Lecuona rlecuona54@gmail.com
Las tendencias para el futuro exigen una agricultura competitiva, con empleo de alternativas de control de mínimo impacto ambiental. Un importante desafío es la posibilidad de utilizar productos biológicos para prevenir enfermedades en diferentes cultivos. Los microorganismos juegan un importante papel en la naturaleza, estabilizan el ecosistema y previenen el crecimiento explosivo de la población de patógenos.
En la Argentina, se ha evaluado la eficiencia biocontroladora de varios microorganismos a lo largo de varios años, y se realizaron estudios sobre formulaciones experimentales y su escalado industrial. La producción experimental de biomasa activa de los agentes de biocontrol, el comportamiento, su supervivencia y el almacenamiento de las formulaciones, son motivo de investigación de varios grupos de investigación. Se requiere aún profundizar en los mecanismos de acción de los microorganismos, en las influencias ambientales y de otras interacciones para una futura integración de esta estrategia dentro de los sistemas de manejo de plagas (IPM).
Bióloga(Dra) Laura Gasoni, ex investigadora de INTA
El Picudo del algodonero se ha expandido prácticamente a toda las areas algodoneras del país, siendo las más afectadas las de las provincias de Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Santa Fe y Corrientes. Es en estos momentos la plaga más importante del cultivo del algodón pudiendo ocasionar daños muy significativos, requiriendo para reducir los mismos numerosas aplicaciones de insecticida con todas las implicancias negativas que eso conlleva. El artículo indica las pautas a seguir para una estrategia de erradicación a implementarse en forma simultánea en todas las areas de siembra.
Ing. Agr. Oscar Peterlin (oscarpeterlin@gmail.com)
La antena de tucuras y langostas constituye metafóricamente un “documento de la edad” de sus ninfas y sus adultos que viven en condiciones de campo. Esta expresión de “documento etario” se infiere del conocimiento adquirido sobre el comportamiento de los componentes de la antena durante el desarrollo postembrional de numerosos acridios. Para verificar la utilidad que presta el apéndice cefálico solo se exige que sea examinado al microscopio atenta y pacientemente.
Ing. Agr. Francisco Santoro josepe@fibertel.com.ar
Entender la estructura de la antena facilitó construir un cuadro que expone las características de los adultos de tucuras uruguayas pertenecientes a especies también comunes en Argentina. El cuadro permite certificar que el apéndice cefálico constituye una herramienta innovadora indispensable para que el monitoreo del desarrollo postembrional de tucuras y langostas adquiera mayor precisión en zonas de cría y no se realice a ojo de buen cubero. A pesar de que todavía no ha despertado ninguna curiosidad averiguar si son confiables los datos declarados que oculta la antena, parael autor, esta indiferencia responde a la circunstancia de que para saber utilizar la antena se requiere una práctica previa que dure el tiempo necesario hasta habituarse a reconocer cada uno de sus componentes. Sirva como colofón manifestar que la antena correctamente analizada permite con total certeza decidir el momento en que la plaga está en su edad mas vulnerable a determinados productos químicos o biológicos y conseguir que el oportuno control impida la formación de poblaciones epidémicas
Ing. Agr. Francisco Santoro josepe@fibertel.com.ar
El Control Biológico (CB) es una táctica de control basada en el manejo racional de los enemigos naturales (EN) de las plagas (PA) con el propósito de reducir el daño causado por éstas a niveles sub-económicos. Estructurado sobre sólidas bases ecológicas, el CB satisface plenamente las actuales demandas a nivel internacional respecto del control de las PA en base a tecnologías compatibles con los principios de una producción sustentable desde lo económico, ambiental y social. En este trabajo se discute brevemente el desarrollo histórico del CB en el país, destacándose principalmente los aportes realizados por el INTA.
Eduardo N. Botto.
Insectario Investigaciones Lucha Biológica. IMYZA. CICVyA. INTA, Castelar
La aplicación de plaguicidas pertenece a una tecnología que maneja procesos, es decir no es tangible ya que consiste en interpretar y resolver situaciones puntuales que requieren de un costo intelectual, y como tal demanda alta dedicación y control, con una administración relativamente compleja y creativa atendiendo aspectos principalmente estructurales (Viglizzo,1994). En síntesis, podemos decir que se requiere de una buena planificación, saber qué hacer y cómo hacerlo programando una secuencia de pasos en el orden correcto para logar soluciones a medida. Este trabajo detalla dichos pasos, analizando los indicadores verificables y algunos insumos para la remediación (coadyuvantes).
El control de plagas (insectos, malezas y enfermedades) también requiere de insumos (plaguicidas, pulverizador) como así también de otras valiosas tecnologías de proceso como del Manejo Integrado, más conocido como monitoreo.
Ing. Agr. Pedro Daniel Leiva – INTA Pergamino (BA)