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El Control Biológico (CB) es una táctica de control basada en el manejo racional de los enemigos naturales (EN) de las plagas (PA) con el propósito de reducir el daño causado por éstas a niveles sub-económicos. Estructurado sobre sólidas bases ecológicas, el CB satisface plenamente las actuales demandas a nivel internacional respecto del control de las PA en base a tecnologías compatibles con los principios de una producción sustentable desde lo económico, ambiental y social. En este trabajo se discute brevemente el desarrollo histórico del CB en el país, destacándose principalmente los aportes realizados por el INTA.
Eduardo N. Botto.
Insectario Investigaciones Lucha Biológica. IMYZA. CICVyA. INTA, Castelar
El Control Biológico (CB) es una táctica de control basada en el manejo racional de los enemigos naturales (EN) de las plagas (PA) con el propósito de reducir el daño causado por éstas a niveles sub-económicos. Estructurado sobre sólidas bases ecológicas, el CB satisface plenamente las actuales demandas a nivel internacional respecto del control de las PA en base a tecnologías compatibles con los principios de una producción sustentable desde lo económico, ambiental y social. En este trabajo se discute brevemente el desarrollo histórico del CB en el país, destacándose principalmente los aportes realizados por el INTA.
Eduardo N. Botto.
Insectario Investigaciones Lucha Biológica. IMYZA. CICVyA. INTA, Castelar
Introducción: Cuando el hombre del Neolítico modificó sus hábitos de obtención de alimentos (recolección, caza y pesca) dando lugar al hombre agricultor, no imaginó que en su lucha por la sobrevivencia aparecería un nuevo desafío: las plagas agrícolas (PA). Tampoco avizoró los problemas que el empleo inapropiado de los plaguicidas de síntesis para combatirlas, producirían en el medio ambiente (contaminación del suelo, agua, aire, pérdida de biodiversidad) y en sus actividades comerciales (ej., pérdida de mercados por las barreras para-arancelarias).
Un escenario similar fue el que motivó a fines de los años 50 una gran preocupación social y fuertes reclamos públicos por hallar alternativas de control para las PA que fueran más “amigables con el ambiente”. La publicación de los libros “Primavera silenciosa” (R. Carson, 1962) y “La conspiración de los insecticidas” (R. Van den Bosch, 1978), potenciaron estos reclamos impulsando el desarrollo del Control Biológico de Plagas (CBP) y el Manejo Integrado de plagas (MIP), como metodologías alternativas al uso excluyente de plaguicidas.
El control biológico de plagas (CBP): Desde un punto de vista ecológico el CBP se define como “la acción de los EN (parasitoides, predadores, patógenos) para mantener la densidad de otro organismo, a un promedio más bajo que aquel que existiría en ausencia de los mismos. En la práctica el CBP es el empleo deliberado de los EN para reducir la densidad de las PA por debajo de su nivel de daño económico. Este concepto del CBP no incluye la utilización de otras técnicas biológicas como: bioplaguicidas, feromonas, organismos genéticamente estériles, organismos genéticamente modificados.
Tácticas de empleo del CBP: De acuerdo con el agroecosistema (cultivo), las características biológicas de la PA a controlar, tipo de daño que producen directo/indirecto), los EN disponibles (autóctonos/exóticos) se distinguen cuatro tácticas de CBP: 1- CB clásico (CBC): utilizado para controlar PA exóticas (introducidas); se basa en la importación de EN específicos de la PA desde el lugar de origen donde ambos han coevolucionado. Es la táctica ideal para áreas extensas (ej., forestales). 2- CB por conservación: tiene por objeto potenciar el accionar de los EN mediante el manejo del ambiente en el que éstos se desempeñan (generando refugios, fuentes alternativas de alimento, o con el manejo racional de los insecticidas). Se lo aplica generalmente para PA nativas / exóticas con EN ya establecidos. 3- Control biológico aumentativo: utilizado para PA nativas/exóticas, se basa en liberaciones de EN cuando estos están ausentes, en bajas cantidades o cuando presentan falta de sincronización con la PA. Los EN pueden ser obtenidos de biofábricas y pueden ser liberados de modo “inoculativo” (pequeñas cantidades) o “inundativo” (grandes cantidades). 4- Control biológico de nueva asociación: utilizado para el control de PA por EN que no han coevolucionado con la plaga blanco pero que en su ambiente original ataca especies taxonómicamente y ecológicamente emparentadas con la misma. El objetivo perseguido es similar al del CB clásico.
Desarrollo del CBP en la Argentina: La posibilidad de manipular EN para el control de PA tomó importancia significativa a nivel mundial en 1986 a partir del exitoso programa de CBC de la cochinilla acanalada de los cítricos Icerya purchasi, por el coccinélido Rodolia cardinalis, introducido en California, desde Australia (De Bach, 1964).
En la Argentina el CBP se inició a fines del 1800 principios del 1900, impulsado desde organismos gubernamentales vinculados con la sanidad vegetal. Desde entonces varias han sido las instituciones nacionales que han realizado valiosos aportes para el desarrollo del CBP (INTA, E.E.A Obispo Colombres (Tucumán), Instituto Miguel Lillo y CIRPON (Tucumán), Dpto. de Entomología (FCE y N, UN Córdoba), CEPAVE (CONICET-UNLP) y SENASA. A estos hay que sumar la gran contribución realizada por el Laboratorio de CB Malezas del USDA (hoy FUEDEI: Fundación Estudio Especies Invasivas). (Botto, 1991; Cordo, 1989; Crouzel, 1983; Terán, 1989).
Dado el origen exótico de la mayoría de las PA en el país, el CBC ha sido la táctica predominante hasta el presente. Algunos ejemplos exitosos durante la etapa inicial fueron: el CB de la cochinilla Pseudaulacaspis pentágona en melocotón, por la avispita Encarsia berlesei en 1908 (Crouzel, 1983) y el CB del gorgojo del eucalipto (Gonipterus spp.) por el parasitoide oófago Anaphes nitens introducido en 1927 desde Sudáfrica (Marelli, 1930) y el CB de I. purchasi en cítricos por R. cardinalis importado desde Uruguay en 1929 (Crouzel, 1983). Desde entonces la cantidad de EN introducidos para el CB de plagas exóticas aumentó significativamente incluyendo tanto entomófagos como entomopatógenos.
El INTA y el desarrollo del CBP: El INTA como institución fundamental a nivel nacional respecto de la Protección Vegetal, desempeñó un papel importante en la implementación del CBP en Argentina especialmente a través del Insectario de Investigaciones para la Lucha Biológica (IILB) construido en el INTA Castelar a fines de 1960. El IILB se transformó rápidamente en un referente a nivel nacional e internacional por su activa participación en proyectos de CBP y CB de malezas (CBM), formación de RRHH y transferencia de resultados al sistema agroproductivo nacional. Dotado de una sección de Cuarentena para el manejo de EN (con reconocimiento del SENASA), ha sido el principal laboratorio cuarentenario de entomófagos del país. Desde 1970 el IILB ha participado en numerosos proyectos de CBP propios y/o en colaboración con EEA del INTA, organismos nacionales (SENASA, Universidades, etc.) e internacionales (INIA´s, EMBRAPA, IAEA, FAO, IICA) y empresas privadas. A principios de los 90 el IILB impulsó el desarrollo del CBP de PA hortícolas en invernaderos de producción convencional / orgánica, mediante liberaciones aumentativas de EN y el manejo de hospederas alternativas. Estas experiencias sentaron las bases para el desarrollo del CBP en relación con este sector productivo.
Ejemplos de CBP con participación del IILB: alfalfa: los áfidos Acyrtoshiphon pisum y A. kondoi por los parasitoides Aphidius ervi, A. smithi; Ephedrus plagiator (1973-78); algodón: lagarta rosada Alabama arguillacea por el parasitoide oófago Trichogramma pretiosum y el predador Chrysoperla externa (1994-1998); cereales: pulgones del trigo Metopolophium dirodhum y Sitobion avenae por los parasitoides Aphidius ervi, A. rhopalosiphi - A. uzbekistánicus (1978-1985); sorgo: pulgón verde Schizaphis graminum por el parasitoide Lysiphlebus testaceipes (1984); cítricos: cochinilla roja australiana Aonidiella aurantii por los parasitoides Aphytis melinus, A. lingnanensis, Comperiella bifasciata y Prospaltella pernicioci (1970-1975; forestales: (pinos): avispa de la madera Sirex noctilio por el nematodo Bedingia siricidicola y los parasitoides Ibalia leucospoides y Megarhyssa nortoni; polilla del brote Rhyacionia buoliana por el parasitoide T. nerudai (1998-2017); olmos: vaquita del olmo Xanthogaleruca luteola por el parasitoide Tetrastichus gallerucae (1980-1990); eucaliptos: chinche del eucalipto Thaumastocoris peregrinus por el parasitoide oófago Cleruchoides noackae; avispa de la agalla Leptocybe invasa por el parasitoide Selitrichodes neseri (2006-2017); invernaderos (tomate/pimiento): polilla del tomate Tuta absoluta por los parasitoides T. nerudai y Trichogrammatoidea bactrae; moscas blancas (Trialeurodes vaporariorum / Bemicia tabaci) por los parasitoides Encarsia formosa, Eretmocerus corni, y los predadores Orius tristicolor y Tupiocoris cucurbitaceus (1993-2017); rúcula: Myzus persicae por el parasitoide Aphidius colemani mediante el manejo de hospederas alternativas en sistemas de producción orgánica (2004-2011); manzanos: polilla de la manzana Cydia pomonella, por los parasitoides Ascogaster quadridentata , Mastrus ridens y T. nerudai (2006-2016); soja: chinche verde Nezara viridula por el parasitoide oófago Trissolcus basalis (1978-81). CB de malezas: cardos Carduus spp., por el coleóptero Rhynocillus conicus y el yuyo esqueleto Chondrilla juncea por el ácaro Eriophes chondrillae y el lepidóptero Bradyrrhoa gilveolella (1980 - 1992). A estos ejemplos de CBP por entomófagos debe sumarse el CB de moscas (Musca domestica) en criaderos de aves por medio del parasitoide Spalangia endius y Muscidifuras raptor exitosamente desarrollado por el IMyZA en la década de los 90.
Consideraciones Finales: El empleo de tecnologías limpias respetuosas del ambiente constituye uno de los aspectos centrales que hoy día se exige para el manejo de las PA. El CBP en todas sus variantes satisface con creces este requisito. La implementación adecuada del CB controlando las PA a niveles sub-económicos, en cultivos como la alfalfa, cereales, frutales, forestales y hortalizas constituye una clara evidencia de que el CBP además de ser “ecológicamente atractivo”, es también “económicamente efectivo”. No obstante su aceptación por los productores agrícolas del país no ha sido la esperada. Tal cual ocurrió hace más de 100 años atrás, el desafío sigue vigente.
Referencias
-Altieri, M.A., Trujillo J., Campos S., Klein-Koch C., Gold C.S., Quezada J.R. 1989. El control biológico clásico en América Latina en su contexto histórico. En: Manejo Integrado de Plagas (Costa Rica) No: 12 p82-p107.
-Botto E.N. 1996. Control biológico en la Argentina. Informe de la situación actual. Actas III Mesa Redonda Control Biológico en el Neotrópico. Pp: 1-7. Ed. M. Zapater.
-Carson, Rachel. 1962. Silent Spring. Boston: Houghton Mifflin, 386pp. Edición en español. (Primavera silenciosa. Grijalbo, 1980).
-Cordo, H. 1989. Pasado, presente y futuro del Control biológico en Argentina. En: El Control Biológico en América Latina. Actas I Congreso Argentino de Entomología. S.M. de Tucumán. 19-25 Abril 1987. pp: 147-152.
-Crouzel, 1983. El control biológico en la Argentina. Informe Final del Simposio de Control Biológico y Control Integrado de Plagas en Latinoamérica. Arequipa. Perú 9/15 Octubre de 1983. pp: 160-174.
-De Bach, 1964. Biological Control of Insect Pests and Weeds. 1964. Chapman and Hall. LTD. London.
-La Gaceta de Tucumán. 2004. Una biofábrica tucumana produce un parásito natural del "gusano barrenador". Tucumán. Sep., 3 de 2004.
-Marelli, C.A. 1930. Lucha contra el gorgojo de los eucaliptus. Maderil, Año III, No: 30 Diciembre, 1930. Pág. 8-10.
-Terán, A. 1989. Informe acerca del Control Biológico en la Argentina. Actas III Mesa Redonda de Control Biológico en el Neotrópico. FAO-CIRPON.S.M. de Tucumán. Argentina. Septiembre 1989. pp: 43-60.
-Van den Bosch, Robert. The pesticide conspiracy. 1978. Doubleday Anchor Books Garden City, New York. 212 pp.1980.