
Inicio /Maquinaria Agrícola / Norma IRAM que ayuda a prevenir accidentes en maquinarias agrícolas
La evolución de la maquinaria agrícola en las últimas décadas ha sido notable. Luego de años de transformaciones graduales, se produce hacia fines del siglo XX, y en el siglo XXI hasta el presente, una verdadera revolución en el diseño de los equipos variando drásticamente su concepción fabril con el uso de nuevos materiales, el incremento de sus dimensiones y consecuentemente de la autonomía de trabajo, además de la incorporación de elementos hidráulicos, neumáticos, electrónicos e informáticos a los mismos.
Los nuevos diseños, con sus crecientes prestaciones, exigieron tanto ajustes en las técnicas de trabajo a campo, como así también una mayor atención a la presencia incremental de riesgos para los operadores de las máquinas, y la afectación del ambiente.
El IRAM, alerta ante las precitadas problemáticas, presentó recientemente la tercera edición de la norma IRAM 8076-0 que colabora para garantizar la salud y seguridad de los usuarios en labores vinculadas al agro.
Ing. Agr. Roberto Mario Delafosse. Consultor (Contexto General)
Ing. Mec. Joaquin Garat. Coord. Técnico IRAM (Norma IRAM 8076-0)
La evolución de la maquinaria agrícola en las últimas décadas ha sido notable. Luego de años de transformaciones graduales, se produce hacia fines del siglo XX, y en el siglo XXI hasta el presente, una verdadera revolución en el diseño de los equipos variando drásticamente su concepción fabril con el uso de nuevos materiales, el incremento de sus dimensiones y consecuentemente de la autonomía de trabajo, además de la incorporación de elementos hidráulicos, neumáticos, electrónicos e informáticos a los mismos.
Los nuevos diseños, con sus crecientes prestaciones, exigieron tanto ajustes en las técnicas de trabajo a campo, como así también una mayor atención a la presencia incremental de riesgos para los operadores de las máquinas, y la afectación del ambiente.
El IRAM, alerta ante las precitadas problemáticas, presentó recientemente la tercera edición de la norma IRAM 8076-0 que colabora para garantizar la salud y seguridad de los usuarios en labores vinculadas al agro.
Ing. Agr. Roberto Mario Delafosse. Consultor (Contexto General)
Ing. Mec. Joaquin Garat. Coord. Técnico IRAM (Norma IRAM 8076-0)
CONTEXTO GENERAL
En el ámbito de las maquinas agrícolas, el espacio existente entre el esbozo conceptual de las mismas, y su efectiva puesta en mercado, está ocupado por análisis y prácticas vinculadas a la ingeniería de producto del bien, su capacidad para satisfacer necesidades de los usuarios y su encuadre a reglamentaciones y normativas relacionadas con la preservación de ambiente y vida.
Esto, que en teoría aparece como sencillo, no lo es tanto, al considerar que para realizar eficazmente su tarea las máquinas agrícolas se tienen que adaptar en forma permanente a una amplia diversidad de condiciones operativas (suelos, cultivos, clima), sin que mermen sus prestaciones. Complementariamente, muchas veces es preciso que los equipos posean aptitud para su traslado extra predial, para lo cual deberán cumplir asimismo con requisitos particulares para circulación vial.
Concretamente, un equipamiento agrícola debe trascender su propia concepción ingenieril para ofrecer al comprador atributos tangibles que satisfagan sus intereses en cuanto a diseño, color, precio, capacidad de trabajo, servicio post venta y en el caso que nos ocupa, seguridad.
Esta seguridad en un sentido más amplio, no implica solamente la puesta en mercado de equipos diseñados y construidos bajo parámetros específicos que atiendan a la misma, sino también a una responsable gestión a campo de dichos equipos; para lo cual es especialmente importante asignar el alistamiento y conducción de estos a personal idóneo y capacitado.
En definitiva, es necesaria una correcta conjunción entre calidad constructiva y capacidad funcional de un equipo, eficiente puesta a punto, y uso racional, para evitar deméritos de diverso grado, los que podrán afectar tanto a los propios responsables de la conducción de estos equipos, como al ambiente circundante.
Los factores de riesgo a los que están expuestos las personas encargadas de la conducción y mantenimiento de la maquinaria son – entre otros – caídas a distinto nivel, manipulación inadecuada de tomas de potencia y acoples, golpes contra objetos móviles e inmóviles, cortes por objetos o herramientas, aplastamiento por vuelco, proyección de objetos por explosión o rotura, contactos térmicos, atropellamiento por equipos, descargas eléctricas, quemaduras, exposición a sustancias nocivas o tóxicas, exposición al ruido, sobreesfuerzos.
Pulverizadoras, sembradoras, fertilizadoras, cosechadoras y máquinas forrajeras, son fuentes potenciales de riesgos de accidentes si no están diseñadas contemplando conceptos actuales sobre seguridad, o si satisfacen los mismos, pero son utilizadas desatendiendo las recomendaciones sobre su uso.
LA NORMA IRAM 8076-0
En el mes de octubre se publicó la norma IRAM 8076-0 que ayuda a garantizar la salud y seguridad de los productores en labores vinculadas al agro.
Según el informe estadístico que presenta anualmente la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, la accidentabilidad en el sector agrario está constituida en un 50% por pisadas, choques o golpes por objetos y caídas de personas que operan maquinarias.
Esto se debe a que muchos de los equipos no cumplen con la normativa vigente de Seguridad en maquinaria agrícola, detallada dentro de la norma IRAM 8076-0, y sugerida en la norma IRAM-14130 de Buenas prácticas para labores agrícolas. El incorrecto uso o diseño de estos provoca graves accidentes como vuelcos o aplastamientos.
La tercera edición de la IRAM 8076-0 establece los requisitos generales que deben cumplir las máquinas para la reducción de riesgos de accidentes, incluyendo a todo el personal en contacto con el equipo durante todas las etapas del ciclo de vida del mismo.
El punto más importante a destacar en esta nueva edición es la incorporación de una guía para la evaluación del riesgo de vuelco, que se puede chequear desde la etapa de diseño. Dentro del documento, se encuentran referenciados los elementos a medir, ensayar o inspeccionar visualmente y una tabla de peligros o situaciones inseguras identificadas para este tipo de máquinas, a las que se expone el operador y el personal de servicio técnico.
Además de ser la referente del diseño de máquinas agrícolas confiables, esta norma es la base para la certificación de Seguridad en Maquinaria Agrícola.
La certificación es la garantía de que se encuentra concebida y fabricada en cumplimiento con los estándares de seguridad internacionales de cara al usuario y que aporta al progreso de las condiciones de trabajo y ambientales.
A través de los organismos de estudio de IRAM, se ha constatado efectivamente que contemplar una política de seguridad desde la concepción de la máquina (es decir, la etapa de diseño), aplicando prácticas seguras conocidas y difundidas, constituye la mejor manera de minimizar los riesgos y mitigar los peligros que enfrentan los trabajadores rurales, colaborando así con las Buenas Prácticas Agrícolas.
Con la publicación de este tipo de normas, IRAM reafirma su compromiso con la sociedad para promover la seguridad de las personas, suministrando al fabricante de maquinaria agrícola los elementos necesarios para cumplir con los requisitos de seguridad, brindando productos confiables y de calidad.