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SEGURIDAD EN MAQUINARIA AGRICOLA

A nivel global, la introducción de sistemas de calidad en los diversos órdenes de la actividad productivo/comercial, está ganando día a día mayor interés. De esta manera se garantiza por parte de las empresas, el cumplimiento de requisitos o estándares (objetivos alcanzables) vinculados a métodos, normas, procedimientos. Relacionando lo predicho, con la evolución tecnológica de la maquinaria agrícola en Argentina vemos que estas detentan un papel principal en la transformación y evolución del sector agropecuario, aportando soluciones a las demandas en tecnología de los usuarios, aunque sin llegar a satisfacer plenamente - con sus productos - cuestiones relacionadas con la seguridad y el cuidado del ambiente. Cabe consignar que estos deméritos pueden deberse tanto a la propia concepción ingenieril de un equipo, como al uso inadecuado del mismo.

Ing. Mec. Joaquín Garat Coord Técnico.Gerencia de Normalización IRAM

Ing. Agr. Roberto Delafosse Consultor de FORINDER

SEGURIDAD EN MAQUINARIA AGRICOLA

A nivel global, la introducción de sistemas de calidad en los diversos órdenes de la actividad productivo/comercial, está ganando día a día mayor interés. De esta manera se garantiza por parte de las empresas, el cumplimiento de requisitos o estándares (objetivos alcanzables) vinculados a métodos, normas, procedimientos. Relacionando lo predicho, con la evolución tecnológica de la maquinaria agrícola en Argentina vemos que estas detentan un papel principal en la transformación y evolución del sector agropecuario, aportando soluciones a las demandas en tecnología de los usuarios, aunque sin llegar a satisfacer plenamente - con sus productos - cuestiones relacionadas con la seguridad y el cuidado del ambiente. Cabe consignar que estos deméritos pueden deberse tanto a la propia concepción ingenieril de un equipo, como al uso inadecuado del mismo.

Ing. Mec. Joaquín Garat Coord Técnico.Gerencia de Normalización IRAM

Ing. Agr. Roberto Delafosse Consultor de FORINDER

CONTEXTO

Es innegable que uno de los sectores que mayor desarrollo ha tenido en nuestro país en estas últimas décadas ha sido el agropecuario. Para este logro han contribuido tanto el ámbito privado, como el público; y dentro de último no puede dejar de destacarse el significativo aporte del INTA mediante la creación y difusión de nuevas técnicas productivas, las que han contribuido grandemente al mejoramiento cuali y cuantitativo de dicho sector.

Cuidado del suelo, uso racional de los recursos, optimización de la relación costo / beneficio, oportunidad de labor,  mecanización de los procesos y profesionalización de la operación, son aspectos principales que acompañan a estas técnicas.

En lo que hace a la mecanización de los procesos agropecuarios, en un corto lapso se impusieron importantes cambios, tanto en los productos (equipamientos), como en la modalidad de su aplicación (número de operaciones y gestión de las mismas). Respecto a los primeros, se optimizó la calidad y las prestaciones de estos: se diversifico el empleo de nuevos materiales constructivos; los sistemas neumáticos, electrónicos e hidráulicos pasaron a ser de uso común en las máquinas; incrementándose paralelamente su capacidad operativa. En general los nuevos diseños favorecieron también la optimización del uso de energía disponible por unidad de superficie trabajada (tractores, cosechadoras). Por supuesto que para este cometido la industria local invirtió en mejoras sustanciales orientadas al mejoramiento de la capacidad fabril instalada.

En cuanto a las técnicas de aplicación; la siembra, el mantenimiento de los cultivos, y la cosecha / post cosecha de los mismos concentraron los mayores intereses, cosa que redefinió la demanda respecto al tipo y características operativas de los equipos.

En síntesis, esta adecuación tecnológica de la maquinaria agrícola, la llevó a ocupar un rol relevante en el proceso de transformación y evolución del sector agropecuario. Sin embargo, se entiende que esto por sí solo no alcanza para satisfacer las necesidades del usuario, ya que si bien aporta a requerimientos inmediatos para la mejor dinámica funcional de los equipamientos, establece simultáneamente demandas anexas surgidas de la aplicación de los avances tecnológicos.

Dichas demandas, de interés social, son aquellas surgidas de una mayor y mejor aplicación de los conceptos de seguridad y cuidado del ambiente. Puntualmente; la preservación de la salud de los operadores de las máquinas (riesgos de trabajo), así como del ámbito en el cual estos desarrollarán su tarea (contaminación, otras alteraciones del medio).

Dichos conceptos deberían estar incluidos en la misma concepción ingenieril de la máquina; sin que esto interfiera en su capacidad operativa.

No es suficiente con esto, el propio usuario debe ser igualmente consciente que la obsolescencia de los equipos, o su mal uso y mantenimiento, aportan al incremento de los riesgos de accidentes y daños al ambiente.

Al respecto, informes de la SRT (Superintendencia de Riesgos del Trabajo), resultan abrumadores en referencia a la cantidad de accidentes laborales en el agro, dejando establecido (año 2012), que en promedio se producen diariamente 33 accidentes relacionados con el uso de equipos. La reducción de aquellos es, tanto a nivel nacional como mundial, una preocupación creciente de los organismos de intervención, circunstancia que ha llevado a la formulación de normas que atiendan a los aspectos de seguridad en maquinaria agrícola, transformado en requisitos para las buenas prácticas de operación, las experiencias de los fabricantes y usuarios, de manera de garantizar una base mínima de seguridad al momento de utilizar o transportar un equipamiento.

En Argentina, el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), es el responsable de la formulación de Normas que contemplen la minimización de estos riesgos, constituyéndose las mismas en un documento de apoyo fundamental para los líderes de proyecto de las empresas fabricantes de este tipo de máquinas, tanto como para consultores y responsables de higiene y seguridad laboral; además de ser un soporte al consumidor al momento de decidir la compra de una máquina.

Estas Normas, desde su propia concepción, son pensadas por equipos de expertos constituidos, entre otros, por representantes de organismos estatales, universidades, usuarios y personal de empresas del sector. Esto ha dado lugar – mediante su tratamiento en Comités Específicos – a la confección de 84 Normas IRAM para los fines que nos ocupan, de las cuales y como más relevantes, pueden ser mencionadas la Norma IRAM 8076-0 (Seguridad de Maquinaria Agrícola en General); Norma IRAM 8076-1 (Seguridad en Tractores); Norma IRAM 8076-4 (Seguridad en Sembradoras), Norma IRAM 8076-6 (Seguridad en Pulverizadores) y Norma IRAM 8076-7 (Seguridad en Cosechadoras).

Debe consignarse que la aplicación de una Norma es condición necesaria para la prevención de accidentes, pero no suficiente, ya que la misma debe estar acompañada por una fuerte capacitación del usuario, así como de controles periódicos sobre las condiciones generales de estado y uso de los equipos, ejercidos por personal competente.

En correlato con la existencia de la Normas, es deseable igualmente que las empresas accedan a otro paso fundamental hacia la gestión de la calidad: la certificación. Esto es,  evaluar por medio de una tercera parte independiente, el cumplimiento de los requisitos técnicos de una norma específica y declarar públicamente que así se hace. En Argentina, no existe actualmente obligación alguna relacionada con la certificación en seguridad, tanto para la fabricación, como para la importación de máquinas agrícolas, lo que lleva a que en un país conocido mundialmente como productor agropecuario por excelencia, este requisito sea aún voluntario u opcional.

Sin embargo, y aun no siendo un campo de aplicación obligatoria, debe ser destacado el compromiso asumido por empresas nacionales fabricantes de equipos o agropartes, quienes eligieron producir máquinas seguras, certificando ítems como Barandas, Protecciones, Accesos, Barras Cardánicas, Mangueras de Sistemas Hidráulicos, Etiquetas de Señales e Información sobre la máquina.