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Turismo Rural. Una actividad económica para tener en cuenta. Parte 1

Se trata de una actividad en la que es importante el conocimiento, defensa y aprovechamiento del patrimonio natural y cultural de las áreas rurales además de la producción agropecuaria

 Es una nueva concepción del espacio rural, basada en la capacidad que tiene éste de potenciar su economía mediante la revalorización de sus recursos productivos y sobre todo, su potencialidad natural y cultural como paisajes, recursos arquitectónicos, fiestas populares, ceremonias, gastronomía, etc.

En ese marco se destaca que el turismo rural, -como actividad agropecuaria-, no compite por el uso del suelo (y de otros recursos) como ocurre con otras actividades agropecuarias. 

Ing. Agr. Guillermo J. Trímboli                                                                                                         Ex integrante de la DNA de Transferencia y Extensión del INTA

Turismo Rural. Una actividad económica para tener en cuenta. Parte 1

Se trata de una actividad en la que es importante el conocimiento, defensa y aprovechamiento del patrimonio natural y cultural de las áreas rurales además de la producción agropecuaria

 Es una nueva concepción del espacio rural, basada en la capacidad que tiene éste de potenciar su economía mediante la revalorización de sus recursos productivos y sobre todo, su potencialidad natural y cultural como paisajes, recursos arquitectónicos, fiestas populares, ceremonias, gastronomía, etc.

En ese marco se destaca que el turismo rural, -como actividad agropecuaria-, no compite por el uso del suelo (y de otros recursos) como ocurre con otras actividades agropecuarias. 

Ing. Agr. Guillermo J. Trímboli                                                                                                         Ex integrante de la DNA de Transferencia y Extensión del INTA

Parte 1: Clarificando conceptos

Desde principio de la década del 90 en Argentina el turismo rural viene gradualmente abriendo camino como una actividad de servicio que se complementa con la producción agropecuaria. No compiten, por eso se complementan. Viene cobrando auge; lo abordan los medios de comunicación, los organismos públicos relacionados con la política agropecuaria, con la investigación y extensión, con la enseñanza universitaria, las organizaciones privadas vinculadas a la actividad; por eso es necesario conceptualizarla.

Se trata de una actividad en la que es importante el conocimiento, defensa y aprovechamiento del patrimonio natural y cultural de las áreas rurales además de la producción agropecuaria.

 Es una nueva concepción del espacio rural, basada en la capacidad que tiene éste de potenciar su economía mediante la revalorización de sus recursos productivos y sobre todo, su potencialidad natural y cultural como paisajes, recursos arquitectónicos, fiestas populares, ceremonias, gastronomía, etc.

En ese marco se destaca que el turismo rural, -como actividad agropecuaria-, no compite por el uso del suelo (y de otros recursos) como ocurre con otras actividades agropecuarias.    

 El espacio rural en forma creciente se vuelve multifuncional, abarcando un importante número de diversas actividades económicas, tanto de transformación (producción artesanal de dulces, embutidos, quesos, panificados) como de servicios (alojamiento, recreación) y cumpliendo funciones ligadas con la naturaleza y lo rural. Desde la óptica económica significa transitar desde una economía agraria (ligada sólo con lo productivo), hacia una economía rural, más diversificada.

Los problemas que frecuentemente enfrenta el sector agropecuario han conducido a una intensa búsqueda de oportunidades para aprovechar el ámbito rural. El Turismo Rural no es la única solución, es una opción más que podrá ayudar a evitar migraciones (sobre todo de jóvenes), la pérdida de las tradiciones, cultura y actividades características del campo.

Desde la perspectiva agropecuaria, el Turismo Rural puede considerarse una estrategia económica de diversificación a través de la cual no se promueve dejar de lado la dedicación productiva principal para desarrollar esta nueva actividad, por tal motivo se destaca por:

-          Crear el espacio para nuevas fuentes de trabajo con empleo rural no agrícola, otorgando especial protagonismo a la mujer y los jóvenes.

-          Atender las necesidades de diversificar las actividades en el establecimiento agropecuario, con la combinación de la producción agropecuaria tradicional y la actividad turística.

-          Permitir que los campos también se valoren por su capacidad de prestar servicios.

-          Revalorizar los productos agropecuarios con la incorporación de valor agregado y ofrecido al turista.

 Para aportar a profundizar en el tema es necesario conceptualizar y poner claridad, diferenciando entre Turismo en el espacio ruralTurismo Rural y Turismo Rural Comunitario.

 El Ministerio de Turismo (MINTUR, 2014) señala la diferencia entre “Turismo Rural“ y “Turismo en el espacio rural”, dada la necesidad metodológica de distinguir ambos conceptos, para plantear un  ordenamiento de la oferta. Ambas actividades se realizan en un espacio funcionalmente “no turístico” que alcanzará diferentes grados de organización en función del turismo, pero que no han sido construidos específicamente para esta actividad. Esto es válido también para otras prácticas turísticas ya que las mismas pueden realizarse en dos tipos de lugares: los creados por y para el turismo y aquellos que han sido reutilizados por el turismo. En ambos casos, el turismo representa un factor de transformación territorial. 

El Turismo en espacios rurales puede incluir actividades no relacionadas con el medio en el cual se desarrollan, por ejemplo: una onvención académica, una reunión de negocios. En este contexto, la condición de lo rural se manifiesta como un telón de fondo donde la tranquilidad ocupa el primer lugar. Aunque esta modalidad no sea tan rica en cuanto a lo rural propiamente dicho, puede contar con una participación mucho mayor de turistas y arrojar mejores ganancias.

El Turismo Rural, también es turismo en el espacio rural por ser dependiente de ese ámbito y del universo simbólico rural, ligado a varias prácticas. La Unión Europea utiliza dos criterios diferenciadores:

Criterio 1: El porcentaje de ganancias que percibe una comunidad rural provenientes del sector turístico y a partir de aquí se establecen las categorías: Turismo en Espacio Rural; Turismo Rural y Agroturismo.  Cada una de ellas está integrada en la precedente, de la tercera a la primera como en círculos concéntricos, según el porcentaje de ganancias percibidas por el conjunto de la población local, o en el caso del agroturismo, por el agricultor en particular.

Criterio 2: Los elementos que componen la oferta. Refiere a cuando la cultura rural se constituye en el elemento central en la composición de la oferta y de acuerdo a la actividad específica prioritaria de la oferta se denominará: Agroturismo, turismo gastronómico, cultural, etc.

Asimismo, el Turismo Rural Comunitario “es la relación de la comunidad con los visitantes desde una perspectiva intercultural en el desarrollo de viajes organizados, con la participación consensuada de sus miembros, garantizando el manejo adecuado de los recursos naturales, la valoración de sus Patrimonios, los derechos culturales y territoriales de las Nacionalidades y Pueblos, para la distribución equitativa de los beneficios generados”. El Ministerio de Turismo (MINTUR 2014) entiende que el Turismo Rural Comunitario es un modo de autogestión de la actividad turística, construida y gestada por organizaciones territoriales de comunidades originarias y campesinas radicadas en ámbitos rurales, sustentado en sus principios de reciprocidad, participación y valoración del patrimonio natural y cultural; garantizando el respeto de los territorios y la identidad.

Las actividades de producción agropecuaria y agroindustrial configuran uno de los principales atractivos para las propuestas de turismo rural. Cuando se elaboran proyectos de desarrollo local, con el turismo rural como actividad, se recomienda no omitir la articulación orientada a Programas y Proyectos Regionales y Nacionales que se refieren a actividades productivas y agroindustriales, además una estrecha  interacción con los organismos públicos de turismo a nivel municipal y provincial. 

Los integrantes de este tipo de proyectos se denominan con cierta amplitud, emprendedores de turismo rural, dada la heterogeneidad de las actividades y perfiles de los participantes. Entre ellos están quienes prestan algún servicio (alojamiento, comidas, recreación), como productores agropecuarios, productores agroindustriales, artesanos rurales, miembros de “escuelas granjas”, propietarios de museos rurales, de emprendimientos gastronómicos rurales, de hospedajes rurales, de transporte de turistas, guías de turismo, baqueanos, oferentes de actividades recreativas rurales (tales como cabalgatas, paseos en sulky, caminatas, prácticas productivas agropecuarias o las visitas guiadas a estas) y operadores turísticos que incluye los emprendimientos comercializadores de turismo autorizados por el Ministerio de Turismo.

Si bien es una actividad que puede ser realizada de forma individual, lo deseable es, ante la heterogeneidad de las actividades que se pueden ofrecer, aprovechar la cercanía entre los participantes de un proyecto para propiciar la complementación entre ellos en una zona. Así unos pueden ofrecer gastronomía, otros alojamientos y otros recreación, favoreciendo su potenciación y evitando la competencia al interior del conjunto de oferentes.

 Tratándose de una modalidad turística de baja escala se torna más atractiva para los potenciales turistas que surjan en la etapa post pandemia.