
Inicio /Novedades /Impacto de diferentes sistemas de labranza y secuencias de cultivos sobre el suelo y rendimiento de los cultivos
Nuestro socio Ing. Geog. Ms Sc Hugo Marelli, nos informa de la publicación de un trabajo por él liderado que analiza los resultados obtenidos hasta el presente de 5 ensayos de larga duración conducidos en la EEA INTA de Marcos Juarez durante más de 40 años sobre sistemas de labranzas y secuencias de cultivos.
El trabajo completo se titula: Impacto de diferentes sistemas de labranza y secuencias de cultivos sobre el suelo y rendimiento de los cultivos, en ensayos de larga duración de la EEA de INTA Marcos Juárez, Córdoba, Argentina.
Autores: Ing. Geog. Ms Sc. Hugo Marelli; Agr.Nac. Juan Arce; Tco. Patricio Marelli; Est. Belém Conde; Est. Beatriz Masiero. EEA Marcos Juárez. INTA.
El trabajo completo se puede descargar del sitio https://bit.ly/4k5FI5l
El resumen del mismo puede encontrarse con el boton Leer Mas
Resumen
Los ecosistemas agrícolas representan un 11%, estimado, de la superficie terrestre de la tierra. (USDA-NRCS. 1996,1998) incluyendo los suelos más productivos y ricos de COS.
En la región pampeana de Argentina el uso de rotaciones con pasturas permanentes con alfalfa fue una de las prácticas más extendidas para mantener los contenidos de materia orgánica y fertilidad de los suelos, sin embargo la producción de granos por su mayor rentabilidad fue reemplazando los sistemas mixtos agrícolas ganaderos con sus rotaciones de pasturas.
La disminución del carbono en suelos cultivados con Lab. convencional, agregado a un mayor conocimiento sobre su incidencia ambiental aumentó la investigación de los sistemas de labranza sobre la dinámica y almacenamiento del mismo.
Distintos sistemas de manejo del suelo (secuencias de cultivos, sistemas de labranzas, cultivos de cobertura, etc.) conducen a diferentes balances de carbono edáfico.
A este fin resultan muy útiles los ensayos de larga duración donde pueden medirse el efecto de las secuencias de cultivos, sistemas de labranzas, fertilización y otras prácticas sobre los contenidos de carbono, nitrógeno, y otras variables químicas y físicas del suelo, la erodibilidad del mismo y los rendimientos de los distintos cultivos.
Los ensayos de labranza de largo plazo de la EEA de Marcos Juárez, Cba. se iniciaron durante el ciclo 1974/75, comenzando por la secuencia trigo/soja. El logro inicial de estos ensayos fue el conocimiento general sobre la siembra directa más los aportes a la extensión de esta técnica, en reemplazo de las tradicionales.
Es de destacar que la continuidad de estos trabajos, respetando los tratamientos iniciales, aporten un marco de estabilidad dentro de la variabilidad global de estos ensayos a campo, favoreciendo la comprensión y el conocimiento de la dinámica de las variables estudiadas y sus consecuencias.
También es de destacar la falta de certidumbre de algunos ensayos de larga duración, por lo que seguramente se plantearan nuevas hipótesis que deberan ser estudiadas dentro o fuera del mismo ensayo.
Los ensayos de labranza de largo plazo se comportan como laboratorios vivos, donde cada tratamiento define su propia identidad permitiendo un análisis independiente de las variables estudiadas.
Los macro y micro nutrientes del suelo son elementos químicos esenciales para el crecimiento y desarrollo de las plantas. Su determinación y equilibrio adecuado son fundamentales para la agricultura sostenible y la producción de alimentos de calidad.
La integración de estas variables determina el rendimiento de un cultivo, lo que con lleva una alta variabilidad en tiempo y espacio. O sea, una misma variedad aporta rendimientos diferenciados de una localidad a otra, de un sistema de labranza a otro, bajo diferentes características del suelo y de su fertilidad y por las variaciones climáticas.
En los ensayos que conforman este informe se cuenta con los valores de rendimiento anuales de cada cultivo, por tratamiento y repetición desde el inicio hasta la actualidad.
Ubicación y descripción de los ensayos
Los experimentos a campo utilizados (ensayos) para este trabajo están ubicados en el predio de la EEA de Marcos Juárez, en general, Latitud S 32° 43’ 11,48” y Longitud O 62° 06’ 23,32”). El clima es templado subhúmedo con una precipitación media anual de 850 mm, concentrada en el periodo primavera-verano-otoño con inviernos secos.
Estos ensayos comenzaron en el ciclo 1974/75 para la secuencia Trigo/Soja; en el 1975/76 para Maíz- Maíz, Soja-Soja y Rotaciones de cultivos; mientras que el de Soja-Maíz se comenzó en 1988.
Todos estos ensayos incluyen diferentes sistemas de labranza, entre ellas la siembra directa que desarrollamos y comenzamos a difundir en esa época. El ensayo de Rotaciones incluye únicamente el sistema de siembra directa. Salvo en la soja de 2da. todas las parcelas reciben fertilización en la misma mitad de cada una de ellas.
El diseño estadístico de los mismos es de parcelas divididas con repeticiones.
El suelo es un Argiudoll típico, serie Marcos Juárez, de textura franco limosa y con una topografía plana.
Es profundo, bien drenado, con un horizonte AP de 23 cm., oscuro, un pH de 6,5 y un contenido de Materia Orgánica de 2,5 % a 3,5 % según su uso. (Carta de suelo de M. Juárez, Hoja 3363-17, INTA 1978).
Determinaciones químicas y físicas del suelo
Los muestreos de suelo se realizaron en las parcelas correspondientes a los tratamientos de cada ensayo, respetando las repeticiones. Además, se seleccionaron suelos de” referencia” (bajo alambrado, áreas de vía férrea, parque de la Estación Experimental y del Parque Loinas de la ciudad de Marcos Juárez perteneciente a la misma serie de suelo Marcos Juárez, ubicado a 150 m del extremo NO del campo experimental de la Unidad.
Por diferentes razones operativas, no todos los ensayos estudiados presentan todas las variables analizadas.
En cada uno de los sitios y por cada repetición se tomaron las muestras de suelo a tres profundidades, 0-5cm; 5-15cm; y 15-25cm. Fueron extraídas con barreno de 2,5 cm. de diámetro apartando los residuos superficiales antes de la extracción. Las muestras fueron secadas al aire, molidas a mano, tamizadas por mallas de 2 milímetros y conservadas a temperaturas ambientes.
Variables determinadas
Carbono total y nitrógeno total (Ct, Nt), expresado en t/ha/capa, corregidos por masa equivalente.
Carbono y nitrógeno de las fracciones de la MO y del N, (CPOM y NPOM): 2000-212 µ, 212-53 µ. Valores expresados en t/ha/capa, corregidos por masa equivalente.
Micronutrientes: Fe, Mn, Zn, Cu, (Espectrofotometría de Abs. Atómica, EDTA). Boro (azometina), Azufre (turbidimetría).
Análisis de rutina de MO (Walkley y Black), NO 3 (Harper), P (Bray y Kurtz1),S (turbidimetría), pH, CE.
Densidad aparente. (Método del cilindro de volumen conocido).
Erosión hídrica (simuladores de lluvia); infiltración (Infiltrografo de doble cilindro con registro continuo)
El muestreo de suelo del 2005 comprendió una muestra compuesta de todos los tratamientos; la del 2014 comprendió todos los tratamientos separados para las tres repeticiones.
Para la variable rendimiento se utilizaron Modelos Lineales Mixtos teniendo en cuenta los años como efectos aleatorios, los tratamientos como fijos y se realizaron test de comparaciones múltiples LSD de Fisher al 5%.
La inclusión de todos los datos, cuadros y figuras, permiten compartir la información, citando la fuente original, con estudiantes e investigadores interesados y así incentivar, entre otras, la discusión sobre el secuestro del carbono en el suelo a través de la producción agrícola intensiva y plantear nuevas investigaciones.
Fueron estudiados ensayos de labranza de larga duración, entre 28 y 40 años de antiguedad, para determinar la evolución de variables edáficas en diferentes sistemas de labranza y secuencias de cultivos en el tiempo, ya sea entre los tratamientos y con los valores al inicio del ensayo y en los suelos de referencia, con muestreos periódicos.
Probablemente, el COS no alcance un estado estacionario después de 50 años, como resultado de las variaciones climáticas, sistemas de labranza, erosión, rotaciones de cultivos, fertilización, etc., que resulte en una disminución del mismo. Posiblemente, sería necesario un mayor número de años para que un ensayo de labranza sea más “apropiado” para estudiar la evolución del COS.
Balance anual del COS
En la Pampa Húmeda Argentina, el cultivo de maíz, trigo, soja y otros puede afectar el contenido de carbono del suelo. Las prácticas agrícolas intensivas, como la labranza convencional, suelen provocar la pérdida de carbono, mientras que las labranzas conservacionistas, como la siembra directa y la rotación de cultivos, pueden promover la retención o incluso la ganancia de carbono en el suelo. La adopción de técnicas de manejo sostenible del suelo es crucial para preservar su fertilidad y mantener la
productividad de la agricultura en la región a largo plazo. No obstante, es importante tener en cuenta que según las condiciones locales y las prácticas específicas utilizadas en cada situación los resultados pueden ser diferentes a lo esperado.