Inicio /Artículos de opinión (reflejan sólo la posición del autor) /EROSION DE LOS SUELOS

EROSION DE LOS SUELOS

Argentina se reconoció por varias características, entre ellas, por la productividad de sus tierras; tal es así que fuimos “el granero del mundo”. El problema principal de nuestros suelos hoy, es la  erosión, que abarca a importantes superficies de todas las provincias y es de magnitud leve a grave. Si se suma, a nivel nacional,  la erosión hídrica y eólica, se estima que la superficie total llegaría a cien millones de hectáreas.  Las pérdidas por procesos de erosión son irreversibles pero se pueden anticipar y mantener ciertos niveles económicos de producción con los conocimientos y la tecnología disponible.Es necesario destacar que los “incentivos”  traccionan la incorporación de nuevas superficies al sistema de conservación de suelos, de allí su importancia para asegurar el mantenimiento de su capacidad productiva, para las futuras generaciones, en una visión de largo plazo. 

Basado en la publicación de Panigatti J.L. 2015* 

Argentina se reconoció por varias características, entre ellas, por la diversidad y productividad de sus tierras; tal es así que no hace falta argumentar extensamente sobre ello sino recordar que fuimos “el granero del mundo”.

 Sin embargo, mucha agua ha pasado bajo el puente, y esos suelos fértiles que alimentaban al mundo, se han deteriorado. El problema principal de nuestros suelos hoy, es la erosión, que abarca a importantes superficies de todas las provincias, es de gran magnitud (de leve a grave) y no hay relevamientos actuales. Aún así, por evaluaciones indirectas,  si se suma la erosión hídrica y eólica, se estima que la superficie total llegaría a cien millones de hectáreas.

 La erosión de los suelos es un tema preocupante, tanto por su extensión, evolución, el impacto en las producciones y en la infraestructura. Pero debería preocupar mayormente por la necesaria  aplicación de medidas de prevención, control y remediación de las pérdidas por erosión, remoción y acumulación.

 Los  100 millones de hectáreas con erosión, puede sonar impresionante,  en su gran magnitud incluye    más de la mitad con erosión hídrica y el resto con erosión eólica. A estas importantes cifras se deben agregar los impactos por degradación física, química y/o biológica, que no se contabilizan como erosión.  

 Cabe mencionar que muchas hectáreas degradadas siguen en plena producción, dado que la tecnología actual y los precios de algunos productos hacen que sectores con erosión leve o moderada, logren mantenerse en el sistema productivo, aunque la producción no sea sustentable ni sostenible (y permítaseme la redundancia implícita en estos conceptos) pero la primera se refiere más a la capacidad socio-ambiental de sustentar la  producción y la segunda a poder mantenerla en el tiempo.

 Los temas de degradación, y principalmente los de erosión, deben ser considerados muy especialmente porque se pueden prevenir, y algunos hasta son posibles de revertir a muy corto plazo. Un ejemplo de esto a nivel de los temas de degradación  es la pérdida de nutrientes por la vía de la fertilización. Así mismo, la reversión de  la pérdida de materia orgánica, no obstante necesita más tiempo, se logra con la siembra directa, con rotaciones incorporando una importante participación de gramíneas, aportes de fertilización y principalmente con pasturas mixtas.

 Las pérdidas por procesos de erosión son irreversibles pero se pueden anticipar, frenar y mantener ciertos niveles económicos de producción con los conocimientos y la tecnología disponible. Hay ejemplos notables que pueden ser examinados a distintas escalas:

 A nivel mundial,  donde la producción, en el futuro,  debe aumentar más rápidamente que la población, para mejorar la seguridad alimentaria, hay países que tienen excelentes sistemas nacionales de conservación de suelos y/o recursos naturales (principalmente en los desarrollados) pero en el otro extremo hay países (Colombia, Haití y otros), con graves problemas de conservación de suelos con tal impacto que llegaron a “zonas degradadas de no retorno”. Es un tema interesante de profundizar aprovechando la información de FAO y otros.

 A nivel nacional, la Ley 24.428 sobre Conservación de Suelos cuando se pone en práctica  en la década del 80, tiene inicialmente resultados satisfactorios de acuerdo con su principal objetivo. En el presente si bien no está derogada está desfinanciada. . Actualmente hay varios proyectos de diversos orígenes, algunos de larga data pero no se concretan. La pregunta es:El suelo puede o debe esperar ?

Con posterioridad se aprueban otras leyes importantes, entre ellas, la ley General del Ambiente en el 2002 y la ley de Bosques en el 2007.

 A nivel provincial, con distintos avances en la materiacabe destacar el caso de Entre Ríos, que ha sido pionera en la consideración de una Ley específica de conservación de suelos. Ello se produce en el marco del  avance de la frontera agrícola que  lleva a cuestionar la incorporación a la agricultura  de superficies de suelo que se encuentran con alto grado de susceptibilidad a la erosión, así como lo relativo a la creciente e  importante superficie que se desmonta.

 Es necesario destacar que los “incentivos” (tanto de la ley nacional como la provincial actual) son los que “traccionan” la incorporación de nuevas superficies al sistema de conservación de suelos. A más de dos décadas de la implementación de la Ley de Conservación de suelos en Entre Ríos, n° 8.318, los actores involucrados, tanto del sector privado como estatal, nos debemos preguntar: “la conservación de los suelos es importante para el productor entrerriano?” sin duda, lo es, ya que cuentan con la Ley que es un instrumento de gran valor. Pero, sin dudas  la superficie incorporada al sistema suma 650.000 ha en total  y la superficie agrícola cultivable es de 2.000.000 ha/año. Esto significa que sólo  se han sistematizado el 32 %, en el sistema después de 23 años de vigencia de la Ley.  

 En este sentido cabe señalar que en 2006 se pusieron en vigencia las Resoluciones Nº 20 y 21 de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios y Recursos Naturales tendientes a promover la implantación de praderas permanentes puras o consociadas, sometidas a prácticas de manejo adecuado, como técnica probada en la conservación y manejo de los suelos. Estas resoluciones contemplan el manejo sustentable del monte nativo como un integrante insustituible del paisaje entrerriano, reservorio de la biodiversidad y regulador en las cuencas hidrográficas, contribuyendo en la preservación de los suelos. Estas Resoluciones otorgan beneficios fiscales dando un nuevo impulso a las políticas públicas en la preservación del recurso. Esos beneficios, de todas maneras han sido insuficientes para orientar un uso del suelo más equilibrado entre cereales y oleaginosas., pues la superficie con soja es varias veces superior a las destinadas a una gramínea como el maíz (relación 7/1), sin dudas esto presenta un desbalance en las posibles rotaciones  recomendables(2-3/1)

 La ley de 1989 tiene en su momento el sostén de la difusión de suelos con su sistematización por la metodología por terrazas, en más de 200.000 hectáreas (un informe de la E.E.A de Paraná las estima en unas 270.000 hectáreas, con mayor difusión en Paraná, Diamante, La Paz y Nogoyá). Este es un tema que tal vez merece más adelante mayor   espacio dada la particularidad del mismo en Entre Rios, que posiblemente cabe resaltar en estos artículos técnicos de interés para el sector.

 En Entre Rios hay 4.200.000 ha susceptibles de erosión y erosionadas, de las cuales unas 200.000 a 270.000 ha estarían sistematizadas, con un costo promedio que registra distintas estimaciones. Ese costo por ha, es importante para estimar las necesidades globales de financiamiento en un plan de promoción de conservación de suelos para el cual hay que considerar diferentes fuentes que lo posibiliten.

 Teniendo en cuenta que se dispone de los inventarios de suelos, suficiente información sobre erosión hídrica (diagnósticos), tecnología evaluada, profesionales preparados, laboratorios, maquinaria y experiencias locales y zonales, con el apoyo para las nuevas inversiones   sobre la cual se cuenta con distintas estimaciones, (a nivel de sus requerimientos por hectárea) la solución se podría implementar en pocos años. La provincia de Entre Ríos tiene experiencia en la implementación del control de esta importante pérdida de suelos y lo ha realizado durante varios años con el apoyo y    estímulos de las leyes.. El gran tema o limitación para avanzar en la conservación de suelos,  no pasa por la disponibilidad de información sino por la definición de políticas para el sector correspondiente y su implementación.

 Es en esta realidad donde tenemos que replantearnos la Conservación de los Suelos, donde el estímulo para la utilización de las prácticas pueden ser tomadas como una inversión y no como un gasto, donde las rotaciones de cultivos se puedan llevar adelante, donde se generen posibilidades del arrendamiento a varios años, y de esta manera el arrendador pueda planificar una estrategia de producción a mediano plazo.

 Urge la toma de las decisiones políticas correspondientes a nivel nacional, provincial y local, en un tema tan estratégico como la conservación de suelos. P ara implementar las soluciones de acuerdo a la legislación vigente, actualizar las normativas, tener presupuestos y continuidad en los estímulos para la conservación del recurso natural suelos. Al tomar estas decisiones e implementarlas con continuidad, y con los monitoreos correspondientes, todos seremos ganadores, incluyendo el suelo y especialmente las generaciones futuras que de la capacidad productiva de esos suelos dependerá su bienestar.

Fuente:

*Panigatti, JL. 2015. Aspectos de la erosión de los suelos en Argentina. Ed. AACS. Buenos Aires. 70 pp. ISBN  N° 978+987-33-6714-4

Ing. Agr. José Luis Panigatti (PhD), Experto en Suelos, Ex Investigador de INTA, Ex Presidente de la Asociación Argentina de la Ciencia del Suelo