
Inicio /Artículos de opinión (reflejan sólo la posición del autor) /JUSTICIA SOCIAL Y POLÍTICA IMPOSITIVA
El desarrollo de la economía, en general, y del sector agroindustrial y rural, en particular, depende en medida importante de las políticas macroeconómicas del país, donde se establecen los aportes que realizan unos sectores y los incentivos que reciben otros. Es un tema que, resulta central, para los sectores y la sociedad en su conjunto, pues define la orientación del desarrollo nacional. Es, por tanto, trascendente, para el intercambio de ideas y si bien, se puede tratar con mayor amplitud, aquí nos ocupamos,principalmente, de los aspectos fiscales y los más vinculados. El análisis incluye comentarios sobre los que usualmente participan en la definición de estos instrumentos de política y el camino para una elaboración más participativa.
Ing. Agr. José A. Weber joseaugustoweber@hotmail.com
El artículo enfatiza la importancia de la política impositiva y de la Ley de Presupuesto Anual de la Nación, opinión que apunta a la reflexión en la materia, para promover el intercambio de ideas sobre el tema.
Es frecuente escuchar a los economistas con aspiración a ser incluidos en la “grilla de aspirantes a Ministro de Economía de la Nación”, acusar a los políticos endilgándoles decisiones equivocadas en materia de políticas impositivas, de no recortar subsidios, de no restringir el gasto público y en general de preocuparse casi exclusivamente de los ingresos y egresos de las cuentas públicas. Esto ha sido frecuente en Gobiernos de diversa extracción política, democráticos o no.
Sin embargo, es muy posible que en el afán de demostrarante el Poder Ejecutivo, que les delega el poder ministerial, la conveniencia de asegurarel equilibrio fiscal, jamás hayan planteado con creatividad e inteligencia suficientes un cambio integral y progresivo de la política impositiva que asegure en el presupuesto el equilibrio entre ingresos y egresos, promueva la inversión, la producción, el empleo y garantice la justicia social.
El salario de los trabajadores, el consumo de alimentos de los estratos sociales de más bajos ingresos y la rentabilidad de quienes invierten su capital y/o su trabajo en la producción, suelen ser los sectores con menos posibilidad de evadir el cobro de impuestos y gravámenes, por lo cual son presa fácil del afán de cobro de los ministros y funcionarios de turno, que no demuestran su ingenio para generarcreativamente procesos que permitan gravar las ganancias, los bienes inmuebles y las inversiones financieras.
Ante la necesidad de garantizarlos ingresos públicos acrecientan la presión sobre los sectores que más peso pueden tener en el desarrollo económico y en la generación de empleo, proponiendo gravámenes cada vez más pesados a través del IVA al consumo (no diferenciando el IVA a los alimentos), a la producción (retenciones e ingresos brutos) y a los salarios (mínimo no imponible reducido). Se privilegia en cambio la inversión financiera sin distinguir si se destina a inversión productiva o puramente financiera, a los bienes inmuebles sean o no productivos y a la herencia.
Nos preguntamos: ¿Es esta la justicia impositiva? ¿Es posible modificarprogresivamente este sistema injusto?
Creemos que estos sistemas conllevan una injusticia manifiesta y limitan el desarrollo, por ello un Gobierno que pretenda orientarse a sistemas de mayor justicia social, en los hechos y no en el discurso, debería preveer un sistema progresivo de cambio en los presupuestos que eleve al Congreso de la Nación, contemplando la progresiva disminución del IVA a los alimentos, de las retenciones a la producción y de incremento del mínimo no imponible, a la vez que incrementar progresivamente el impuesto a las ganancias, a las imposiciones financieras no destinadas a la producción, a los bienes inmuebles y a la herencia.
Creemos que una Nación en desarrollo siempre tendrá inversiones y gastos crecientes en salud, educación, ciencia, tecnología, previsión y asistencia social, etc. Por lo tanto el incremento de ingresos debe estructurarse sobre un sistema que grave aquellas actividades que no generan producción y empleo y no solo las actividades a las que les resulta más difícil la “evasión”.
Para instrumentareste tipo de políticas impositivas más justas, es necesario generaracuerdos y compromisos de largo plazo entre las diversas organizaciones partidarias, contar con la creatividad y sabiduría de los economistas y con la visión y firmeza de los políticos.
También es apropiado reconocer que se hace imprescindible en el Poder Ejecutivo de turno, contarcon la posibilidad de consensuarestas propuesta políticas en el seno del Gabinete, de ahí la importancia de constituir y consolidarmecanismos transversales de concertación y proposición de este tipo de políticas a través de los respectivos “gabinetes circunstanciales”, generados expresamente para resolver estas decisiones integrales.
Es el Pueblo y sus representantes quienes pueden y deben observar con atención los “proyectos de presupuesto” que anualmente (en setiembre) se elevan del Ejecutivo a la Legislatura, ya que es en ese instrumento fundamental de la política donde se puede descubrir la real intencionalidad y coherencia del proyecto político Nacional.
“Justicia Social y Políticas Impositivas, son las dos caras de una misma moneda”