Semblanza Hugo Enrique Fassola

Nacido en Capital Federal en 1955, aunque su infancia y su juventud transcurrió en Quilmes. Obtuvo el título de Ingeniero Forestal en la Escuela Superior de Bosques dependiente en ese entonces de la Facultad de Agronomía, hoy Facultad de Cs. Agrarias y Forestales, de la Universidad Nacional de la Plata en 1978. Alcanzando posteriormente la Maestría en Administración Estratégica de Negocios en la Facultad de Cs. Económicas de la Universidad de Misiones.

Sus primeras etapas como profesional se desarrollaron en la Cía Victoria CFISA, integrante del grupo Celulosa Argentina SA, conduciendo operaciones de cosecha forestal y silviculturales en las provincias de Córdoba, Misiones y Entre Ríos.

Con posterioridad se incorpora al Instituto Forestal Nacional (IFONA) en el departamento Investigaciones, donde se especializó en estudios de crecimiento y dinámica de masas forestales, tanto de especies nativas como introducidas, en bosques tanto del sur como del norte del país. A la vez de especializarse en planificación e industrias forestales en Suecia y Japón, recibió capacitación en servicio en la Universidad Austral de Chile. Es destacable en ese período la participación en el equipo multidisciplinario del proyecto FAO IFONA “Emergencia Hidrológica Forestal”, implementado con motivo de las graves inundaciones que azotaron la región NOA, NEA y parte de la región Centro durante 1983-1984.

Finalizado este proyecto encara, con apoyo de pymes y grandes empresas forestales de Misiones y Corrientes, estudios que dieron como resultado las primeras funciones de índice de sitio de coníferas del país, base para el posterior desarrollo de modelos de simulación y ensayos silvícolas en pinos de tratamientos directos, útiles con posterioridad para comprender la dinámica de los sistemas silvopastoriles. Interinamente ocupó el cargo de Jefe del Departamento Investigaciones e integrante de los consejos del Centro de Tecnología de la Madera y del Centro de Celulosa y Papel del INTI.

Con el cierre del IFONA, las actividades de investigación de éste pasan a ser ejecutadas por el Programa Nacional Forestal del INTA, momento en que el Ing. Ftal H. Fassola pasa a desempeñarse en la EEA  Montecarlo, en el grupo forestal de la misma. Ese entorno, posibilitó la expansión de la red de ensayos y relacionamiento con el sector productivo de Misiones y Corrientes, del cual surgió el Proyecto Cooperativo Simuladores de Crecimiento, que dio origen a los primeros tres simuladores de crecimiento y producción forestal del país, integrando el equipo técnico que los desarrolló. La red de ensayos silvícolas en pinos le permitió acceder a financiamiento tanto del INTA a través de Proyectos Específicos, como los del BID a través del Proyecto de Desarrollo Forestal, coordinándolos y que permitieron consolidar estudios de dinámica de plantaciones de Pinus taeda, mejorando los simuladores con la incorporación de nuevos indicadores. A su vez permitieron comprender con modelos dinámicos la evolución de la radiación fotosintéticamente activa bajo dosel y la dinámica del pastizal natural, brindando a la producción herramientas para el manejo silvopastoril, que comenzaba a cobrar impulso.

Otra innovación surgida de estos proyectos fue el poder vincular los regímenes silvícolas a la calidad de rollizos podados y su rendimiento en madera libre de nudos. Estos estudios fueron posteriormente profundizados orientando trabajos que derivaron en un simulador de la estructura de ramas de Pinus taeda. También lideró estudios de los rendimientos de rollizos en grados de calidad en madera de apariencia como para usos estructurales, complementando estos trabajos con visitas a centros de investigación, productores e industrias de Nueva Zelanda, Australia y España. Estudios paralelos y con el apoyo de una empresa representante local de un fabricante extranjero de tijeras electrónicas permitieron adaptar estas a la poda forestal, mejorando los procesos de trabajo de poda en especies forestales a través de estudios ergonómicos, surgiendo posteriormente algunas empresas de servicios que contribuyen a mejorar la producción de madera libre de nudos y las condiciones de trabajo.

Planificó e instaló ensayos agroforestales, combinando especies forestales con yerba mate, merced al fuerte apoyo de productores privados y en conjunto con el grupo forestal de la unidad EEA Montecarlo. De manera similar impulsó ensayos de bosques implantados mixtos.

Inició estudios sobre la biología reproductiva de Araucaria angustifolia, Pino Paraná, cuyas observaciones iniciadas a fines de los 80 le permitieron inferir una disminución en la producción de semillas. Esto lo impulsó a convocar profesionales de otras disciplinas, de distintas unidades del INTA y de la UNLP, UNMdP, Museo Argentino de Cs. Naturales y del CONICET, arribando a la conclusión de que el aumento de las temperaturas mínimas en el mes de julio afectaba el poder germinativo del polen y por ende la producción de semillas. Trabajos en paralelo permitieron inferir la diversidad genética de la especie en Misiones y seleccionar ejemplares superiores, con los cuales se constituyeron huertos semilleros clonales, en Misiones y en 25 de Mayo, Pcia de Buenos Aires, donde las condiciones climáticas son mejores, con lo cual se garantiza mantener la diversidad genética para eventuales futuros proyectos de reforestación/restauración, tanto de índole maderable, alimenticia o ambiental.

Especializado en Hungría en esta disciplina, incorporó métodos acústicos para la evaluación de calidad estructural de la madera, tanto en árboles en pie, rollizos, como tablas, vigas o materiales compuestos, en proyectos específicos sobre calidad de productos forestales que condujo. Estos estudios permitieron posicionar a distintas unidades del INTA como referentes en el tema frente a la industria, e incorporar a los programas de mejoramiento genético, características físico mecánicas deseables de la madera.

Fue jefe de Grupo Forestal de la EEA INTA Montecarlo desde 1994 a 2014, contribuyendo al crecimiento del grupo y al relacionamiento con el sector privado, siendo el convenio con PINDO SA el que permitió desarrollar el pino híbrido entre Pinus elliottii y Pinus caribaea, dejando el país de depender de las importaciones desde Australia. Posteriormente accedió a la Coordinación Nacional del Programa Nacional Forestales, siendo destacable en su gestión el convenio firmado con Luke, Instituto de Recursos Naturales de Finlandia y la puesta en marcha del convenio del proyecto BID 2853, gestionado en ese entonces por UCAR, luego DIPROSE. Con el primero fue posible sentar las bases de lo que luego permitiría financiar, a través de GTZ, el estudio de carbono en suelos de distintas formaciones boscosas del país. Mientras que con el segundo, se iniciaron las compras de equipamientos estratégicos que permitieron, entre otras cosas, ampliar las capacidades del Programa y del INTA, con equipamiento de bioinformática, espectrofotometría de masas, microtomografía computada, microscopía electrónica de escritorio, drones y cámaras LIDAR y RGB, instrumental y equipamiento de campo, entre algunos ítems destacables.

Como docente, aparte de formar becarios del INTA, fue jefe de trabajos prácticos en la Cátedra de Ordenación Forestal de la Fac, de Cs. Agrarias y Forestales de la UNLP y docente de Silvicultura y Manejo Forestal y Tecnología de la madera en Maestrías en la Universidad Nacional de Salta y en la Universidad Nacional de Misiones. En la actualidad es docente y miembro del Consejo Asesor de la Especialización Forestal de la Facultad de Ciencias Agrarias de la U.N. del Nordeste, Corrientes.

Luego de su jubilación permaneció como profesional asociado al INTA Montecarlo, impulsando la cooperación con la actividad privada en la producción de resinas y continuando con trabajos de campo en rendimiento de madera en el aserrado y ensayos agroforestales. Alejado ya de las actividades de campo, continúa cooperando en la redacción de artículos técnicos en revistas de distinta índole y en congresos.

Desde hace dos años se ha radicado en la ciudad de Córdoba, donde residen sus dos hijas desde que fueron a estudiar y se ha ampliado la familia con un nieto. Dadas las mayores posibilidades culturales que brinda esta ciudad, actualmente está cursando la Tecnicatura Universitaria en Ebanistería, en la Facultad de Arte y Diseño de la U. Provincial de Córdoba, canalizando algunas inquietudes postergadas. En algunas ocasiones, acompaña a los integrantes del Programa Forestal con base en la EEA Manfredi en algunas actividades de campo y en reuniones del sector.

Cabe considerar que el Ingeniero Fassola resalta el efecto positivo que tuvo en la investigación forestal el pase desde IFONA al INTA, cobrando un impulso que no tenía desde hacía décadas. La posibilidad de integrar equipos multidisciplinarios en una institución con visión de sistema, con fuerte inserción en el sector productivo y con control por parte de los productores, a lo que hay que sumar períodos con buena disponibilidad presupuestaria, junto con los aportes que hizo el BID a los proyectos forestales, contribuyeron fuertemente a alcanzar logros profesionales y personales que fuera del INTA hubieran sido prácticamente imposibles de alcanzar.