Carlos José Uladislao Torres: Nativo de Rafaela, Provincia de Santa Fe, donde cursó sus estudios primarios. Ex alumno del Liceo Militar General Belgrano. Graduado como Ingeniero Agrónomo en la Universidad Católica de Santa Fe, Facultad de Agronomía y Veterinaria de Esperanza en 1968. En el mismo año ingresa a INTA en la EEA Pergamino, en el marco del convenio INTA-CIMMYT, para trabajar en entomología en el cultivo de maíz.
Se especializa en el CIMMYT en México, en el equipo que dirigía el destacado entomólogo y mejorador Dr. Alejandro Ortega, participando en la búsqueda de resistencia genética al barrenador del tallo del maíz y en el desarrollo de prácticas de manejo integrado para reducir la incidencia de la plaga. Obtiene en 1971 en el grado de Maestro en Ciencias, especialidad entomología agrícola, en el Colegio de Post Graduados de Chapingo de ese país.
De regreso integra un equipo interdisciplinario en la EEA Pergamino, trabajando en la mejora de la productividad del maíz y del trigo. Se destaca en esa época su labor en el Plan maíz Caseros-Constitución que llevó adelante el INTA siguiendo el modelo del Plan Puebla, que utilizaba la filosofía de la experimentación en campo de productores, para la evaluación del comportamiento de las distintas tecnologías en las circunstancias reales en que se desarrollan los cultivos. Fue asimismo un trabajo conjunto entre investigadores y extensionistas, metodología que buscaba reducir el tiempo de la transferencia de los conocimientos entre la investigación y la extensión y la adopción por los productores.
También fueron importantes sus aportes en el cultivo del trigo, en particular a la adaptación en el manejo de las nuevas variedades denominados “mexicanos” de alto potencial de rendimiento y en las estrategias de manejo y control del pulgón amarillo, plaga que causaba severas pérdidas de rendimiento a mediados de la década del 70. Numerosas publicaciones y comunicaciones técnicas de la EEA Pergamino de esa época dan cuenta de sus contribuciones técnicas.
Su capacidad para gestionar proyectos y liderar grupos de trabajo fue reconocida por las autoridades de la institución, siendo designado director de la EEA Rafaela en 1977, cargo que desempeñó hasta 1984. Su gestión al frente de esa unidad es recordada, ya que logró fortalecer los principales equipos de trabajo con la incorporación y capacitación de técnicos y la mejora del equipamiento y la infraestructura. La lechería fue la línea priorizada, constituyéndose la Estación Experimental en referente principal de la producción lechera del país. A su vez se fortalecieron áreas concurrentes a la línea principal, como suelos, manejo de cultivos. economía agrícola, salud animal, entre otras, con una fuerte participación de extensión rural, con la visión que la tecnología llegara a los productores.
Fue el primer director del Centro Regional Santa Fe, cargo que desempeñó entre 1985 y 1986 En esa función logró un desarrollo armónico de las tres EEAs dependientes: Rafaela, Oliveros y Reconquista, adecuando el perfil de cada una a la problemática de sus áreas de influencia.
Como director de la EEA Rafaela tuvo una destacada y activa participación en el Consejo Provincial de Tecnología Agropecuaria, representando a INTA, junto a las EEAs de San Pedro, Marcos Juárez, Rafaela, Reconquista, Oliveros y Roque Sáenz Peña (dependientes de diversas Regionales). Esa fue una de las razones por las que participando protagónicamente en las consultas internas de INTA, antes de la regionalización (INTA 2), defendió la postura de la “regionalización” respetando las jurisdicciones provinciales, que facilitarían la eficacia de los procesos de extensión y desarrollo rural.
En esa etapa promovió y facilitó la constitución de Comités de Investigadores del entonces Ministerio de Agricultura de la Provincia, de las Universidades Nacionales del Litoral y de Rosario, de SENASA y del INTA para orientar y priorizar planes conjuntos de Investigación y Extensión, en materia de Suelos, Fertilidad, Manejo Integrado de Plagas, Extensión en Lechería, Agricultura Conservacionista, Siembra Directa, Control de Garrapatas y otras actividades conjuntas.
Con visión sistémica de la Agronomía, siempre promovió y alentó la constitución de “Unidades Demostrativas Sistémicas”, para facilitar la integración de las actividades de investigación/extensión y las estrategias “demostrativas” en la extensión.
No escapó a sus preocupaciones la atención de problemas sociales de la comunidad, como su colaboración con el Instituto Granja Peretti dependiente del obispado de Santa Fe, que albergaba a niños y jóvenes carenciados. Con su trabajo se incrementó la capacidad productiva y se mejoró la organización y la funcionalidad del establecimiento, que presentaba serios problemas.
Por su participación en la etapa previa del INTA 2, el Ing. Agr. Carlos López Saubidet en su Presidencia, lo convocó para acompañar al Ing. Agr. Edgardo Moscardi en la Dirección de Operaciones del INTA. En esa etapa fue un gestor incansable de las estrategias de “regionalización, integración y participación”, claves del proceso de cambio institucional.
Fue director nacional Asistente de Operaciones entre 1986 y 1991 y director nacional entre 1991 y 1995. Designado director nacional “Consulto”, integró la Unidad de Coordinación de Cambio Rural entre 1996 y 1997, fue Coordinador de Extensión y Transferencia de tecnología entre 1997 y 2000, estuvo a cargo del área de Comunicaciones de 2001 a 2003, en la que promovió un cambio de eficacia notorio, luego fue secretario técnico de la Dirección Nacional, de 2003 hasta su retiro en 2010.
Representó al INTA entre 1977 y 2004 en 17 convenios con organizaciones nacionales y extranjeras, siendo designado presidente de PROCISUR en 1995. Realizó en representación de la institución, numerosas consultorías en el exterior sobre generación y transferencia de tecnologías, entre ellas al INIA Chile 1983, al CIAAB de Uruguay 1988, al FONAIAP en Venezuela 1989, al Sistema de Extensión de Uruguay 1997 y al INIA Nicaragua 2010.
Entre las múltiples contribuciones en su trayectoria de esta etapa, se encuentran la coordinación de la participación del INTA entre 1999 y 2010, en las diferentes ediciones de las muestras agropecuarias de Expochacra, Feriagro, Expoagro y Agro Activa y fue el organizador de las 9 ediciones de INTA Expone. Esta actividad de la que fue gestor, con especial intervención en todos los detalles organizativos, se constituyó en la principal vidriera para mostrar las tecnologías desarrolladas por la institución en cada una de las regiones del país, con impacto en el ámbito agropecuario y en la opinión pública en general. Fue también principal hacedor de los eventos para conmemorar el 50 aniversario del INTA en 2006 y de la Jornada “ÏNTA Expone sus aportes al país”, realizada en la sede de la UCA en Buenos Aires, en 2010.
En las distintas funciones que le tocó desempeñar en el INTA Central, su objetivo estuvo siempre puesto en solucionar los problemas de las distintas unidades y de las personas. Una frase en boca de todos los “intianos” en aquella época, que caracteriza muy bien lo que su persona representaba para la institución, era: “Si querés que las cosas salgan en Central, tenés que verlo al Negro Torres”.
Fue uno de los impulsores de la creación de FORINDER, ocupando dentro de la Comisión Directiva los cargos de secretario entre 2010 y 2014, presidente por dos períodos entre 2014 y 2018 y vicepresidente desde esa fecha hasta la actualidad. Su gestión al frente de la Asociación permitió su consolidación y crecimiento. Contribuyó a aumentar significativamente el número de asociados y las acciones interinstitucionales mediante convenios, de los cuales el más importante fue con el INTA en 2016, que permitió tener una vinculación más estrecha con la institución madre de la cual provenimos. Implementó asimismo un servicio hacia los socios para brindar información sobre la situación previsional de cada uno y para la búsqueda de la solución de los frecuentes problemas previsionales que se presentan en la percepción correcta de los haberes.
Entre las distinciones que reconocieron su labor profesional, se encuentra el Premio Brigadier Estanislao López al Mérito Agropecuario, otorgado por el Gobierno de la Provincia de Santa Fe en 1983, el Premio a la trayectoria profesional otorgado por la Revista Dinámica Rural en 1987, el Premio Espiga de Oro en la XXVII Fiesta Provincial del trigo en 1997 y el Premio a la Trayectoria por su compromiso con el Sector Agropecuario, otorgado por Revista Chacra, CAFMA y SRA en 2013.
Siempre se caracterizó por su compromiso y empeño para que las actividades que lo involucraron se concreten, por su dedicación completa al trabajo, por su capacidad de gestión ocupándose personalmente de cada caso, por su tacto para el trato respetuoso con las personas para que la exigencia sea aceptada sin rechazo y excelente condición humana, son estas, algunas de sus grandes virtudes personales. En mérito a ello, hoy recibe en este espacio el merecido reconocimiento de los asociados.