Semblanza de María Elena Zaccagnini

María Elena Zaccagnini es una destacada especialista en manejo y conservación de la biodiversidad. Su formación tuvo sus inicios como Profesora de Biología en la Universidad Nacional del Litoral, título obtenido en 1976. Realizó estudios de posgrado en la Universidad Estatal de Colorado (EEUU), obteniendo el grado académico de Master of Science en 1989 y completó los estudios para el Philosophal Doctor en 1995.

En 1977 ingresó como investigadora en el INTA, donde se desempeñó por 38 años, primero en la EEA de Paraná hasta 1999, luego en la sede Central en Proyectos Internacionales hasta 2004 y finalmente a partir de 2005 en el Instituto de Recursos Biológico (IRB) dependiente del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA Castelar, hasta su retiro.

Su ingreso en el INTA fue para el control de aves plagas, como palomas y cotorras causantes de importantes daños en cultivos de granos. Sin embargo, a medida que fue avanzando en su trabajo y especialmente por la formación de posgrado, sus líneas de investigación fueron mutando al estudio de la vida silvestre, con un enfoque en el cual la conservación de la biodiversidad trae beneficios para la sustentabilidad del ambiente y de la producción agropecuaria, resultando superador a la estrategia simplista de controlar las especies plagas sin otras consideraciones espaciales del paisaje agropecuario.

Su labor fue fundamental para instalar la evaluación y conservación de la biodiversidad en la gestión de los sistemas agropecuarios, disciplina que no existía en la Institución. Formo equipo y promovió de este modo los monitoreos ambientales y ecotoxicológicos, los cuales generaron información científica sobre el impacto de las prácticas agronómicas, especialmente el uso de agroquímicos sobre la fauna silvestre así como la ecología del paisaje agropecuario como marco de investigación y gestión. Así mismo tuvo una importante actuación en las investigaciones vinculadas al diagnóstico del rol de las aves migratorias en la crisis de Influenza aviar y virus del Nilo occidental. Estos conocimientos constituyen una herramienta indispensable para la implementación de sistemas de producción sustentables y la seguridad agroalimentaria.

Un caso emblemático fue el del aguilucho langostero, especie que alterna su vida entre el hemisferio norte (Canadá y EEUU de donde es originaria y desarrolla su ciclo reproductivo) y el hemisferio sur, al que migra en la primavera y el verano concentrándose en la región pampeana, alimentándose de numerosas especies de insectos, entre las cuales se encuentran las tucuras.

Hacia fines de la década de los noventa, en EEUU observaron una muy importante disminución de la población de estas aves. En contacto con María Elena, ella organizó e implementó el monitoreo y la evaluación de esta especie en distintos lugares de la región pampeana, el cual demostró que la causa de la muerte era el incorrecto uso del insecticida monocrotofós para el control de las tucuras. Los resultados del trabajo, para el cual tuvo que esforzarse para lograr la autorización, conseguir los recursos e involucrar a numerosas instituciones y organizaciones no gubernamentales, sirvió para adecuar el manejo de la plaga con insecticidas menos tóxicos, contribuyendo además para la prohibición del monocrotofós. Por este esfuerzo el INTA, el SENASA y la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable recibieron del gobierno de EEUU la principal distinción en Conservación, el “Commendation Award”.

Más allá de los beneficios por la reducción de la mortandad de aguiluchos, la experiencia sirvió para constituir un equipo de trabajo interdisciplinario e interinstitucional y para implementar una línea de investigación en el INTA sobre monitoreo de aves en la región pampeana, la cual estuvo vigente hasta su retiro.

Su Curriculum Vitae pone en evidencia la enorme cantidad de actividades desarrolladas en su carrera profesional, así como los logros obtenidos. Fue responsable de la presentación y coordinación de 34 proyectos (30 financiados) y produjo 6 libros, 43 capítulos de libros, 50 artículos científicos publicados con revisión de pares, 95 trabajos presentados en congresos, 10 manuales técnicos, 26 publicaciones de extensión, 20 audios-videos multimediales y 32 informes técnicos.

Fueron asimismo muy destacadas las posiciones profesionales y representaciones institucionales nacionales e internacionales desempeñadas a lo largo de su carrera. Solo para mencionar algunas de las más relevantes: Co-Presidente desde 2015 al presente de IPBES para las Américas, Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa para la Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos. Fue coordinadora por 10 años para la UICN del grupo de especialistas en Uso Sostenible de la Biodiversidad para el Cono Sur de América. Consultora. IICA – Ministerio de Agroindustria-con la redacción del Informe País para la UN-FAO: “Estados y tendencias de la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos para la Alimentación y la Agricultura”, aprobado en 2017. Miembro del Comité de Redacción de la Segunda Estrategia Nacional de Biodiversidad (CNB) aprobada en 2016. Representante del INTA entre 2011 y 2014 frente a la CONADIBIO (Comisión Nacional para la Diversidad Biológica).

Dentro de las funciones en el INTA, entre otras, fue coordinadora del Área Estratégica Gestión Ambiental, Coordinadora Nacional de Proyectos de Redes y Proyectos de Investigación sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos y Coordinadora (ad hoc) del Área de Biodiversidad, Ecología y Gestión Ambiental del IRB, dentro del Centro de Investigación CIRN, CNIA Castelar. Además, actuó como representante por parte de INTA en convenios con diversas instituciones, entre ellos con la Organización Aves Argentinas, la Fundación Vida Silvestre Argentina y la Fundación Humedales para las Américas.

Ha participado muy activamente en la formación de recursos humanos tanto dentro del Instituto de Recursos Biológicos como en Unidades del INTA y otras instituciones. Fue docente en carreras de grado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, La Universidad Nacional del Litoral, la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) y en Maestrías de las Universidades Nacionales de Córdoba, Entre Ríos y la Rioja. Ha dictado 52 cursos de posgrado, 17 seminarios y talleres a nivel de graduados y ha dirigido 27 tesis de candidatos a títulos de grado y posgrado. Su vocación por la enseñanza la complementó con iniciativas dirigidas a docentes y alumnos mediante la producción de materiales didácticos y la participación en distintos tipos de eventos masivos del sector agropecuario, para sensibilizar acerca de la importancia de la dimensión ecológica con el fin de compatibilizar la producción agropecuaria con la sustentabilidad ambiental.

Es evaluadora de numerosos proyectos y trabajos científicos nacionales e internacionales de instituciones como CONICET, FONTAR, FONCYT, INIA URUGUAY, Ministerio de Ambiente, Ministerio de Agricultura, Universidades Nacionales, Resúmenes de Congresos y Revistas científicas indexadas. Perteneció a 5 Asociaciones Científicas Argentinas y 8 Asociaciones Científicas Internacionales.

Por su muy destacada trayectoria y logros obtenidos, ha recibido un total de 16 Premios, Nominaciones y Reconocimientos de instituciones del país y del exterior. Entre los más recientes se encuentran los siguientes: “Premio Gulbenkian para la Humanidad” (compartido) en 2022, otorgado por la Fundación Gulbenkian a las Plataformas Científicas por la relevancia de las evaluaciones IPBES; “Mención de Honor al Valor Científico” otorgado por la Honorable Cámara de Senadores de la Nación Argentina en 2021; “Declaración de Ciudadana Ilustre” otorgada por el Consejo Deliberante de la Municipalidad de Cerrito, Entre Ríos en 2021; “Declaración de Reconocimiento a la fecunda labor científica y de Investigación” otorgada por la Cámara de Diputados de la Provincia de Entre Ríos en 2018; “Premio Bicentenario de la Independencia”, otorgado por GAEA Sociedad Argentina de Estudios Geográficos, a los autores de la obra “El deterioro del suelo y del ambiente en la Argentina”.

A su capacidad técnica y visión estratégica, María Elena Zaccagnini suma a su accionar compromiso, pasión y convicción para alcanzar los objetivos que se traza. Retirada desde 2015, reside en Cerrito, Entre Ríos, lugar en el cual posee una plantación agroecológica de nuez pecán, mientras continúa desarrollando con el mismo entusiasmo de siempre, actividades a escala local, nacional e internacional en pos del manejo sostenible y la conservación de la biodiversidad y desde donde continúa colaborando con INTA como Profesional Asociada.

Redacción a cargo de G.Berra, R.Casas, C.Senigagliesi y C.Torres, integrantes de la subcomisión de Semblanzas.