Ing. Agr. Nobel Gervasio Babboni

Nativo de San Miguel, provincia de Buenos Aires, estudió agronomía en la Universidad Nacional de Buenos Aires, en la que obtuvo el título de Ingeniero Agrónomo en 1966.

Desempeñó toda su carrera como extensionista en la Agencia de Extensión Rural de Paraná, en la que ingresó en 1966 (Legajo 5229), trabajando hasta su retiro en el año 2000.

Durante su gestión realizó importantes aportes técnicos en producción agropecuaria, conservación de los recursos naturales y en capacitación, para la mejora de las condiciones de vida de los productores agropecuarios del Departamento de Paraná, en la provincia de Entre Ríos. En la época de los inicios del INTA, en esa región los pequeños productores agropecuarios se dedicaban principalmente a la agricultura y al tambo como actividades productivas. La problemática generalizada era la escasa o nula aplicación de tecnologías, dando por resultado muy bajos índices productivos y una renta que no satisfacía las necesidades de las familias. Asimismo la erosión de los suelos consistía en un problema muy relevante, dado la topografía ondulada de la zona y la ocurrencia de precipitaciones de gran intensidad.

Babboni de destacó como profesional especialista en lechería, habiéndose capacitado en la Estación Experimental de Rafaela. Entre las prácticas que impulsó, se destacan la cría artificial del ternero, las instalaciones de ordeñe apropiadas y la alimentación de la vaca lechera en base a oferta de forrajes de pasturas y suplementación estratégica con granos, que tuvieron un alto impacto en el aumento de la productividad de los tambos. Visto que el problema de erosión de los suelos se agravaba, afectando severamente a la productividad actual y futura de las explotaciones, junto con las prácticas de producción lechera impulsó la sistematización de los suelos con la construcción de terrazas.

La falta de recursos que por momentos sufrió la institución y la percepción que el contacto directo no era suficiente para satisfacer las necesidades de asistencia técnica que se requería, lo llevaron a implementar distintas estrategias y modalidades de trabajo para llegar a un mayor número de productores. Se pueden señalar entre ellas a los cursos radio postales sobre tambo, que se emitían por Radio Nacional Santa Fe y Radio General Urquiza de Paraná. En los cursos se complementaban las charlas radiales con el envío de material escrito y la realización reuniones presenciales, para las cuales las escuelas realizaban con gran éxito la convocatoria de los productores y sus familias. Con esta metodología se capacitaron más de 1000 pequeños productores tamberos. Fue autor del primer Manual Técnico sobre la actividad tambera en la zona,

Esta articulación con las escuelas mediante los cursos sobre tambo, llevó a trabajar con los maestros y alumnos en otros temas, focalizándose en la erosión hídrica, para crear conciencia de la importancia del problema y la necesidad de implementar prácticas conservacionistas. Todas estas actividades culminaron en la Fiesta de la Conservación del Suelo, que se realizó por primera vez en Aldea Santa María, el 7 de julio de 1990, que tuvo carácter de fiesta provincial.

La práctica de la sistematización de los suelos se implementó en grupos de productores con la instalación de las terrazas para controlar los escurrimientos hídricos, metodología desarrollada por el equipo técnico especializado en conservación de suelos de la EEA Paraná. Esos establecimientos se convirtieron en demostradores que sirvieron además, de base para que las autoridades provinciales impulsaran políticas para incentivar su adopción, como la legislación que contempla la reducción del impuesto inmobiliario, iniciativas que convirtieron a la provincia de Entre Ríos en la más desarrollada en cuanto a adopción de prácticas de conservación de suelos.

Otra estrategia de extensión muy relevante impulsada por Babboni, junto a los profesionales que integraban la Agencia de Extensión, fue la instalación en la EEA Paraná del CECAIN, Centro para la Capacitación Integral de jóvenes hijos de productores con el método de la alternancia, que había sido desarrollado en Francia. Se impartían cursos sobre las tecnologías de producción y para la conservación de suelos, que los jóvenes aprendían en el centro y comprobaban la factibilidad de su aplicación en sus propios campos. En el medio rural se lo conocía como la “escuelita del INTA” y las familias estaban deseosas de poder mandar a sus hijos. El modelo fue replicado por el INTA en las Estaciones Experimentales de Saenz Peña, Famaillá, Bella Vista y Cuenca del Salado, entre otras.

También impulsó, siendo asesor del gobierno de la provincia de Entre Ríos, el proyecto GISER para conformar grupos de productores, iniciativa inspiradora del Programa Cambio Rural del gobierno nacional en la década del 90, como lo demuestra el hecho que el lanzamiento de éste último se realizara en suelo entrerriano.

Desempeñó asimismo importantes funciones de gobierno, siendo Subsecretario de Agricultura en 2 oportunidades.

Siempre ha manifestado su satisfacción por haber trabajado en extensión, a tal punto que nunca lo consideró un trabajo. Su vocación proviene de su origen de una familia de productores hortícolas, atribuyéndole ese hecho al profundo conocimiento de la idiosincrasia “chacarera”, de la que es portador desde la cuna.

Nobel Babboni es socio de FORINDER desde marzo de 2019.